Bandas sonoras de películas que nunca has visto por Edgar Khonde

sueñosEn mis sueños nunca me he descubierto escribiendo, ignoro la razón, pero he reconstruido varios de ellos con la escritura. Tengo dos libros ideados a partir de mi bitácora onírica. Es cierto que no he transcrito los sueños tal cual de la bitácora a la literatura, sino que les he dado un tratamiento dirigido al lector. Los sueños se han transformado en experiencias literarias, retratos narrativos de la escritura para que que cualquiera pueda enfrentarlos y descifrarlos. Hay sueños que no he soñado todavía. Hay sueños que sería imposible que soñara, porque carezco del contexto, o el mundo no puede ofrecerme el escenario pertinente. Hay sueños que no están en mi bitácora y que sin embargo figuran en forma de literatura en ese par de libros; son sueños que he tenido que imaginarme.

 

En 1994 se publico París en el siglo XX, novela en donde la gente vive obsesionada con el dinero y artilugios tecnológicos, escrita por Jules Verne, el mismo visionario que imaginó el viaje al fondo marino y el viaje a la luna -su relato tiene una coincidencias asombrosas con la llegada del hombre a la Luna-. Verne creó a partir de sus conocimientos científicos unos artefactos capaces de bordear la tierra por aire y mar, luego dibujó el carácter de sus personajes, las situaciones posibles a las que se enfrentarían, los escenarios que encontrarían. Creó todo para presentar al mundo la única cosa que era capaz de sostener: su literatura.

 

Time Worshippers es el título de una película enclavada entre la ciencia ficción y la fantasía; su argumento contempla la existencia de un extraño planeta donde aterriza un objeto, cuando los habitantes se percatan envían una expedición para comprender lo que ha caído del cielo. La cosa es que Time Worshippers es una película inexistente, aunque la dirija Piotr Kessler y haya sido filmada en 1980 en República Checa. El cartel de la película es dominado por una carátula de reloj, y debajo del mismo se aprecian unos seres multiformes parecidos a insectos.

 

Orphan TracksConocí a Orphan Tracks a partir de un artículo que me fue encargado por una revista musical que cuenta con una sección de música para películas. Orphan cuenta con más de cien bandas sonoras. Han musicalizado películas de terror, acción, fantasía, eróticas, de suspense, etcétera. En la página aparece el título de cada película, el cartel promocional, una breve ficha y reseña de cada filme. Nada, nada, nada existe, salvo una cosa: el soundtrack. Los creadores de este universo ficticio son Manuel Sanz y Óscar Chamorro. Músicos de profesión, españoles. Con una actitud totalmente demente.

 

No dejo de maravillarme con Orphan Tracks. Contemplar la construcción de una realidad alterna en donde ciertos filmes son posibles solo para que sus bandas sonoras existan es volver a Jules Verne y sus viajes extraordinarios.

 

Construir una posibilidad es por otra parte, más allá de una realidad alterna, una forma de intervenir sobre nuestra propia línea temporal. Alguien podría a partir de ello, proponerse filmar esas historias, al fin y al cabo, la música ya existe.

 

Liga de Orphan Tracks:

http://orphantracks.blogspot.mx/

 

Edgar Khonde

Twitter: @edgarkhonde

 

Visita nuestra página Corredor Cultural NarvArte

 

 

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