José y María, ¿padres de un semidiós, de un hombre o del Hijo de Dios? por Martha Leticia Martínez de León

maria-jose-jesusHablar de Cristianismo, en cualquiera de las ramas de nuestra fe, es tener como punto central a Jesús, “es el hijo de Dios”, se nos dice desde nuestros primeros años de vida y de fe, además de tener como centro de los dogmas de fe, (así es en el catolicismo) la Encarnación.

El evangelio de san Mateo, nos narra en el capítulo 1 18 -24.

El nacimiento de Jesús, el Mesías, fue así: su madre María estaba prometida a José y, antes de vivir juntos, resultó que esperaba un hijo por la acción del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió separase de ella en secreto. Después de tomar esta decisión, el ángel del Señor se le apareció en sueño y le dijo:

-José, hijo de David, no temas aceptar a María como tu esposa, pues el hijo que espera viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había anunciado el Señor por el profeta:

“La virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán por nombre Emmanuel (Dios con nosotros)”.

Cuando José despertó del sueño hizo lo que el ángel del Señor, le había mandado: recibió a su esposa y sin tener relaciones conyugales, ella dio a luz un hijo, al que puso por nombre Jesús.

El evangelio de Lucas, narra en el capítulo 1, 26-38

anunciacionAl sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret a una joven desposada con un hombre llamado José, de la descendencia de David; el nombre de la joven era María. El ángel entró donde estaba María y le dijo:

-Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo. Al oír estás palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué significaba tal saludo. El ángel le dijo:

-No temas, María, pues Dios te ha concedido su favor, concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. El será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará al trono de David, su padre, reinará sobre la descendencia de Jacob por siempre y su reino no tendrá fin.

María dijo al ángel.

-¿Cómo será esto, pues no tengo relaciones con ningún hombre?

El ángel le contestó:

El Espíritu vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que va a nacer será santo y se llamará Hijo de Dios. Mira, tu pariente Isabel, también ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que todos tenían por estéril porque para Dios nada hay imposible.

María dijo:

-Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como dices.

Y el ángel se alejó.

Lo narrado anteriormente tiene elementos clave que son importantes para lo que desarrollaré a continuación.

Se nos dice, que Jesús, nació de una mujer virgen la cual sin protestar aceptó a la petición de Dios de ser madre de su hijo y de igual  manera que José, guardó silencio ante las palabras del ángel.

A este encuentro se le ha nombrado la Encarnación, siendo, una de las grandes bases del cristianismo, pero, la Encarnación tiene otro significado más importante más allá de si María tuvo relaciones o no con José para que naciera Jesús.

María en su advocación de los Dolores, por Sassoferrato.

María en su advocación de los Dolores, por Sassoferrato.

Virgen, en su significado antiguo, significa mujer verde, es decir, aquella niña que aún no tiene su menstruación, y teniendo también el adjetivo de doncella. Es claro que para la cultura de oriente, el valor de la sexualidad tiene otra connotación muy distinta a como la percibimos en Occidente, y es desde el significado de oriente que se tiene que tomar el mensaje de la virginidad de María para encontrar un sentido profundo a la Encarnación.

En primer lugar debemos de situarnos en la religión de José y de María, ellos eran judíos, y para un judío el ciclo de la vida desarrollado a partir de la herencia y de los hijos tiene un sentido muy importante y trascendental, así que para un judío que una mujer tuviera relaciones no es causa de pecado, al contrario, significa continuar con la Creación de Dios, construyendo su mundo y continuando con el mandato divino de crecer y multiplicarse, dice el libro del Génesis 1, 28.

“Crezcan y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla”.

Ante este hecho, creo que el sentido de la Encarnación es otro, así mismo, podemos decir que la humanidad fue la más grande creación de Dios, y que ésta para cumplir con lo pedido con Dios, tiene que pasar por un proceso erótico donde los cuerpos del hombre y la mujer se unan para reproducirse, de igual manera es tan sagrada la humanidad que Dios se hizo hombre, a diferencia de otros dioses quienes se crean. El credo niceno-constantinopolitano dice:

Creemos (Creo) en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Y en un sólo Señor JesucristoHijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: (Dios de Dios), luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado

Esto significa que si fue engendrado, tuvo que pasar por un proceso natural y hermoso como es la sexualidad humana. Decir que Jesús nació por obra del espíritu Santo, tiene, desde mi perspectiva teológica una relación más clara con la verdad y con el amor, porque eso es el Espíritu, el aliento de vida y verdad que Dios otorga al hombre para restituir la gracia y la falta de comunicación que existe entre la humanidad, la importancia de Jesús viene en su esencia no en la manera en la cual fue procreado.

Negar la sexualidad de María implica en primer lugar entorpecer algo extremadamente natural para el ser humano, implica hacer a un lado el hecho de que Dios se hizo hombre y sobre todo hace a Jesucristo un semidiós.

zeusSi hacemos una comparación con las civilizaciones de alrededor podemos percibir que los dioses se creaban a sí mismos, con algunas cualidades humanas, incluso con la muerte, pero no se engendraban, por ejemplo, los dioses griegos, Zeus, a diferencia de Yahvé, es un dios que simula ser un semental,  un dios que no pide permiso y toma a cualquier mujer mortal que le gusta convirtiéndose en cisne, lluvia, etc., así se crean los semidioses de manera externa a la sexualidad, es una manera de decir que un dios no puede mezclarse de una manera humana con un(a) mortal, a diferencia de estos, el Dios padre de los judíos, se hace hombre, enaltece su propia creación y a diferencia de Zeus manda a un ángel a preguntarle a María si está dispuesta a ser la madre de su hijo, en este punto, el Dios Yahvé, renueva el valor de la mujer al tomarla en cuenta, la enaltece, por eso se le nombra segunda Eva, porque a través de María la mujer se enaltece como parte fundamental de la creación, “así como por Eva entró la muerte, así con María entra la vida nueva”.

Entonces, si Dios decidió hacerse hombre, fue para vivir el proceso natural de toda persona, se encarna en María pero a través del amor entre María y José, cumple el mismo ciclo que cualquiera de nosotros, pensar que Dios toma a María sin el acto sexual, nos llevaría a decir que  Dios actúa de la misma manera que Zeus, Jesús se convertiría en un Hércules o en un Prometeo, seguiría la misma línea que los otros dioses, tomar sin preguntar, jerarquizarse, ¿cuál sería el sentido de un Dios hecho hombre que actúa de la misma manera que los otros dioses?, ante esto, creo que la Encarnación va por otro sentido.

Una de las preguntas claves y necesarias son, ¿por qué se tiene tanta condena a la sexualidad?, ¿cambiaría en algo decir que María y José tuvieron relaciones para tener un hijo? ¿Acaso este acto no es un acto sagrado de amor y de verdad, ¿acaso no somos la más grande creación?

Al hacerse Dios palabra y carne se hace completamente humano porque vive, siente, tiene la vida que cualquier persona, porque al hacerse Él hombre da un valor fundamental a la creación, da una respuesta a las otras civilizaciones donde los dioses creaban a los hombres para divertirse y para que fueran sus sirvientes, como lo es la creación del hombre por Marduk, donde la humanidad se convierte en un servil a disposición de las deidades.

Para mí, las palabras claves de la Encarnación, tanto expuestas como ocultas son las siguientes: Carne, sexo, erotismo, silencio, Padres, virginidad, misterio, concebir, acto y por lógica Encarnación. Veamos su significado etimológico:

*Carne: del latín caro, del griego sarx, y kreas: tiene las siguientes divisiones; en cuanto a una parte fundamental del cuerpo del hombre así como aquello que incita a la lascivia. De esta manera se puede entender la separación que se utiliza teológicamente entre sarx, que es carne en cuanto a cuerpo y en oposición a todos los demás elementos del cuerpo que no lo son, es decir que son órganos, huesos, sangre, etc.; somá, que significa cuerpo y kreas* que significa carne utilizada para comer, de esta manera, se deja ver que la diferencia entre sarx y kreas es que la primera habla de una carne que es libre y la segunda de una carne creada para morir.

* Tomado del análisis de la “Encarnación”, de Mariano Arnal.

*Erotismo: tiene su origen en el griego, dividiéndose en dos raíces: eros, amor deseo y el sufijo ismo el cual designa un acto.

*Sexo: del latín sexus, y del verbo secare, es decir cortar,  y se refiere simplemente a la división de los dos géneros de los cuales está conformada la humanidad: macho-hembra, mujer-hombre.

*Silencio: del latín, silentium el cual deriva del verbo silere, es decir, estar callado.

Web. Diccionario Etimológico

* Padres (padre-madre): del latín, pater y del latín vulgar, matre.

*Virgen: del latín virgo, en ocasiones se le relaciona con  virere/viridior, que significa ponerse verde, o con vir de hombre. Relacionado con el primer término, san Isidoro, relaciona este término con una edad verde, es decir, la niñez y lo une a virago, que nos lleva a la mujer que aún no siente pasión sexual.

*Web. Diccionario Etimológico

* Misterio: del griego mysterión, que tiene su raíz en mystis, del cual el latín toma para formar la palabra mysterium, cuyo significado en su origen es “iniciado”, tomando siglos después el significado de oculto, secreto, desconocido. Antiguamente hablar de Misterio, era relacionarlo con una religión cuyas verdades sobrepasaban la realidad.

*Concebir: del latín concipere, es decir, tomar enteramente, contener, se forma del prefijo con, que significa unión, junto, reunido y del verbo capere, agarrar o coger.

* Acto: del latín, actus, el cual deriva del supino actum, del verbo agere, es decir llevar a cabo.

* Encarnación: del latín incarnatio, dividiendo el prefijo in como dentro de y carnatioque compone de caro  carne y el sufijo tio, es decir ción, acción y efecto. En cuestiones religiosas tiene relación en cuanto a meterse en la carne, como lo hizo Jesús.

*Web. Diccionario Etimológico

Después de entender el significado y el origen de estas palabras es importante contraponer este al significado que se tiene en oriente. Es importante reconocer que los conceptos para cada una de estas culturas son diferentes, esto ha ocasionado diversas trasgresiones y daños a la comprensión de la vida de Jesús.

El hecho de que Jesús se haya encarnado, tiene un mensaje claro donde se da respuesta a las antiguas civilizaciones donde el ser humano había sido creado para diversión y sometimiento de los caprichos de los dioses quienes elegían a sus favoritos o dejaban morir a aquellos que no alcanzaban su voluntad, en cambio el Dios de Jesús, se encarna, se introduce en la carne del ser humano y se hace su semejante, no al revés, este hecho derrumba lo dicho por las civilizaciones anteriores.

Jesús para hacerse hombre tuvo que pasar por un proceso natural donde después de nueve meses de embarazo, María da a luz, lo amamanta, lo alimenta y lo protege como cualquier madre a sus hijos, José, lo protege, le enseña a trabajar, a conocer su religión, aprenderla y respetarla, así Jesús crece en un ambiente completamente humano, porque fue un humano, fue un hombre lleno de la palabra de Dios, que supo interpretar su mensaje y que cada día luchó y aprendió a interpretar y compartir lo necesario para vivir en el mundo a través de la armonía.

Decir que Jesús, nació por obra del Espíritu Santo, es desde mi parecer teológico porque fue engendrado con amor, con deseo, porque fue consagrado a Dios y al bien, a la lucha, decir que no paso por un proceso natural es como dije anteriormente hacerlo un semidiós, y si esto fuese así ¿qué caso tiene la Encarnación, qué sentido tiene decir que Dios se hace hombre, para qué sirve este concepto, no es como engañarnos a nosotros mismos?

Sé que lo anteriormente dicho es causa de anatema, incluso en mi propia religión católica estaría descomulgada por faltar a las verdades de fe, pero, ¿qué tan válido es no ser claros y hablar con la verdad, por qué no explicar que ésta manera de interpretación es un género literario, qué motiva a seguir enfrascando la religión en estos conceptos y dogmas? El dogma de la Encarnación es hermoso, pero tiene un sentido profundo que va más allá de si María tuvo o no relaciones sexuales, ¿ el hecho de que Dios se encarna no tendría que ser, un acto maravilloso para enaltecer el don de la sexualidad que Dios nos da, acaso no al hacerse hombre Dios le da un sentido de fe, amor y devuelve un valor a la sexualidad que se había perdido en las otras religiones, donde la mujer era catalogada como un objeto de los deseos tanto de los hombres como de los dioses?, ¿no tendríamos que valorar nuestra sexualidad y nuestro cuerpo a partir de este encuentro maravilloso que nos hace hijos de Dios?

Lo narrado en los capítulos de los evangelios de san Mateo y san Lucas, no condenan la sexualidad, desde mi punto de vista la enaltecen al grado de lo sagrado, tanto que Dios pasó por ese maravillosos proceso para hacerse uno de nosotros, pero cuál es la razón por la cual, en occidente especialmente se le condena, qué miedos esconde la humanidad dentro de sí misma para juzgar un acto natural tan pleno y lleno de sabiduría divina.

artepinturaadanyeva01Desde mi punto de vista el hombre de occidente ha sido vencido por su miedo e inevitablemente por su doble moral, se protege de sí mismo y al hacerlo se esconde del mismo Dios, como lo hizo Adán y Eva al percibirse desnudos, somos carne, estamos hechos de ella y de la unión de dos cuerpos que sienten placer, gozo y que tienen frente a sí mismos un instante de verdad en el momento del coito y de encuentro con Dios, ¿por qué condenarlo, por qué hacer de un acto divino un enjuiciamiento?, no sería mejor hablar de un dogma de fe a la sexualidad donde ésta al ser enaltecida provoque que tanto el hombre y la mujer se valoren como seres completamente creados a imagen y semejanza de Dios, como seres que son tan divinos que el propio Dios se hizo uno de ellos cuando estos ya existían? ¿En qué hace diferente a María decir que no tuvo relaciones, con este hecho no se le niega su propia humanidad? ¿Por qué decir que estuvo libre de pecado? ¿La sexualidad es un pecado? no, no lo es, es un acto divino y como este debe ser tomando.

Es preciso decir que lo que nos hace sentirnos cercanos a Jesús es saber que fue un ser humano como nosotros, que tuvo deseos, miedo, carencias, preocupaciones, decir que no pasó por el proceso natural para ser engendrado nos pondría enfrente a un semidios el cual intentó vivir como hombre, sería asimilarlo a Prometeo, ¿qué nos dice este mito?

*En un tiempo en el que existían sólo los dioses, sin  las especies mortales. Llegó el tiempo el cual el destino pronuncio su génesis, por lo cual fueron creados  de la unión de la tierra con el fuego, al terminar Prometeo y Epimeteo fueron enviados a repartir dones y facultades que los ayudarían a sobrevivir y a defenderse, de igual manera los vistió para protegerlos del frío, del calor, se les marcó su alimento algunos se alimentarían de plantas para nutrirse y ser alimento de otros animales, fue así que Epimeteo gasto los dones y facultades con los animales dejando a la humanidad sin protección, al llegar Prometeo percibe la desigualdad, al no tener como salvar y proteger a la especie humana roba a Hefesto y a Atenea la sabiduría del fuego y de las artes, obsequiándoselas al hombre y a la mujer, pero al mismo tiempo recibe la sabiduría para conservar la vida que sólo le pertenecían a Zeus, ante esto los hombres comienzan a asemejarse a los dioses, ante esto y su falta de conciencia Zeus envía a Hermes para que otorgue a la humanidad pudor y justicia, la cual fue repartida a todos para beneficio de la humanidad.

 * cf. El mito de Prometeo, del diálogo Protágoras de Platón.

 

Si leemos este texto con calma y en paralelismo, podemos decir que Prometeo salvó al hombre, se sacrificó por éste para protegerlo de la misma manera que Jesús entregó su vida por nosotros, la diferencia es que éste era un titán, y Jesús un hombre como nosotros.

Es así como el dogma de fe de la Encarnación, no aleja a Jesús de ser hijo de Dios y como bien lo dice este dogma de fe, fue hombre y esto requiere todo un proceso natural, por lo cual María y José fueron padres de un hombre, hijo de Dios porque fue engendrado con amor, y con el deseo de ser un ser humano en toda la extensión de la palabra, que nos enseñó la manera de amar a Dios, a través de nuestro propio cuerpo y del otro.

Para concluir puedo decir que el evangelio de Mateo y de Lucas son un ejemplo claro del valor de la sexualidad, del cuerpo y de lo que somos como seres humanos al ser engendrados como Hijos de Dios.

  Martha Leticia Martínez de León… Silencio

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“ANTROPOLOGÍA SEXUAL DEL CREYENTE A PARTIR DE LOS SANTOS Y SANTAS” por Martha Leticia Martínez de León

santos católicos

Resumen.

En la religión católica la vida de los Santos y Santas es una parte fundamental en el desarrollo de vida del creyente. Todo aquel que cree en un santo se somete y le obedece, realiza su vida en función de lo que él/ella comprenden por santidad, pero a la vez  los chantajean, los corrompen los ponen a su disposición creando un círculo vicioso enfermizo que al final llevan al hombre y a la mujer de fe a un sometimiento y a la perdida de libertad y de identidad.

En esta relación lo que más pierde la persona creyente es la relación consigo misma y sobre todo con su sexualidad ya que se acrecientan los temores y las culpas y se convierte en el caso del hombre en un ser que adquiere una seguridad falsa porque se sabe protegido y perdonado y en la mujer en  un persona sin esencia, obediente, sumisa y temerá.

Así la sexualidad del creyente se ve sometida a la imagen del Santo y Santa a la que venera

Summary.

In the Catholic religion the lives of the Saints is a critical part in the development of Christian life. Everyone who believes in a holy submits and obeys, takes his life according to what he / she understand by holiness, yet blackmail them, corrupt them available to put them in a vicious cycle that ultimately sickly lead men and women of faith to surrender and loss of freedom and identity.

In this relationship that the believer loses most is the relationship with herself and especially with their sexuality and that accrue fears and guilt and turns in the case of man a being who takes a false security because he knows protected and forgiven and woman on a person without essence, obedient, submissive and fear.

So the believer sexuality is subjected to the image of the Holy Ghost and that worships.

INTRODUCCIÓN.

matrimonio-orando La vida del creyente se desarrolla no en las enseñanzas bíblicas, teológicas, doctrinales ni pastorales,  sino en las imágenes que le son mostradas y antes las cuales se hinca, peregrina y venera, estás imágenes lo fortalecen y le crean una historia falsa a su vida la cual en muchas ocasiones en insatisfactoria, y le crea un mundo ante el cual se somete y oculta, de esta manera el hombre y mujer de fe se pierden a sí mismos en imágenes creadas por el magisterio bajo el nombre de Santos y Santas, es decir, hombres y mujeres que llegaron a la “Santidad”.

DESARROLLO

 El libro del Génesis dice que el hombre fue creado a Imagen y Semejanza de Dios, es decir, libre con conocimiento y sobre todo lleno de gracia la cual nos acerca a la “santidad”, pero, ¿qué es la santidad?, ¿comprendemos el concepto realmente cuando se habla de un Santo o una Santa o por qué la Iglesia Católica los enaltece?

Para comprender este vocablo lo principal es definir su significado.

La voz “Santidad” tiene su raíz en el hebreo  separar o segregar, uniéndose al griego y al latín sanctus y sancire, dejando atrás el significado de “pureza y grandiosidad” que se había tomado del asirio quddusu.

Pero a pesar de saber su definición léxica, la palabra santidad tiene varias derivaciones teológicas a partir de épocas y pensamientos, de esta manera el Antiguo Testamento  y el Nuevo Testamento enfatizan diferencias en su manera de interpretación y sobre todo el magisterio de la Iglesia toma otro significado para dar vida a su Santoral.

TODOS LOS SANTOSEl Antiguo Testamento, nos dice claramente que sólo Dios puede ser santo, porque es divino porque Él está más allá de lo físico, tanto que ni siquiera se puede escribir su nombre, así la palabra Dios es escrita eliminando alguna de sus letras D/OS o Di/s, para enaltecer ésta divinidad donde la Santidad es tan grande y profunda que no se puede nombrar porque no existe la palabra, porque su tono toma voz en el comportamiento personal que tiene Dios al presentarse ante su propia creación. Pero en está santidad veotestamentaria el carácter celoso de Dios se deja percibir en infinidad de momentos, así Dios es una divinidad que quiere todo para sí como lo anhela cualquier amante, así la esperanza, la gracia, la alianza y la salvación se dan por sentadas dentro del carácter de una divinidad que forja el carácter de un amor exclusivo. El Antiguo Testamento nos deja ver a un Dios amante que domina frente a su pueblo –creyente o amado. El Nuevo Testamento toma otra tonalidad en el carácter de Dios, aquí a través de las palabras de Jesús, Dios es un Padre amoroso que tiene una relación dialogada con la Mujer, es un Dios que escucha, pregunta, acepta y calla, aquí el amante es el creyente frente a un Dios amado, convirtiendo el significado de “santidad” en un concepto que se relaciona con el bienestar que el amado otorga al amante. Entonces, si la Sagrada Escritura nos dice que sólo Dios puede ser Santo porque la santidad llega cuando se entrega la propia esencia en la verdad ¿Por qué el Magisterio de la Iglesia nombra Santos y Santas? Es claro que este nombramiento tiene un sentir antropológico más que teológico, así llegan las preguntas, ¿qué o quién es un Santo, una Santa?, ¿por qué desde los primeros siglos del Cristianismo infinidad de hombres y mujeres fueron y son beatificados y después santificados?, ¿por qué en la actualidad se sigue santificando a personas, tiene algún sentido en particular, existe alguna relación con los profetas del Antiguo Testamento?, ¿en realidad son personas enviadas por Dios o son personas que tienen cierto carácter que puede ser tomado para forjar un carácter de sumisión en el creyente y un carácter de sumisión rebelde en el no creyente?

Un Santo y una Santa son personas que han regido su vida a través de la ética de Cristo, que han cumplido ciertos puntos establecidos por la Iglesia Católica, también son aquellas personas que sacrifican, donan u ofrecen su vida por otra, o que murieron defendiendo el Cristianismo.

santi-cielo-fra-angelicoMuchos Santos como San Juan Crisóstomo, San Atanasio de Alejandría, San Gregorio Nacianceno, san Juan Crisóstomo de la Iglesia Griega y san Ambrosio de Milán, san Agustín de Hipona, san Jerónimo de Estridón y  san Gregorio Magno de la Iglesia Latina,  son Padres de la Iglesia y  sólo Santa Teresa de Jesús, es la única mujer doctora de la Iglesia, por sus estudios y renovaciones que hicieron a la teología católica, pero existen diversidad de santos y santas que lo son por ser eremitas, o por sus grandes vivencias con el otro ser humano, pero ,¿cuál es su relación con la sexualidad del creyente?

Cada uno de estos Santos y Santas tienen una personalidad creada por el magisterio, no sabemos realmente si así fue así su vida, lo que si queda claro es que ninguno de ellos tenía en mente ser alabados ni ser intercesores entre la humanidad y Dios.

Cada uno de estos Santos y Santas  muestran ciertas ideologías que en la Iglesia resaltan como parte fundamental de su personalidad. Esta ideología que se presenta al creyente provoca síntomas en el desarrollo emocional, y sexual del creyente y de maneras distintas según sea hombre o mujer o si es Santo o Santa.

Los hombres que se convierten en Santos son y fueron personas que tuvieron una vida disoluta,  que vivieron extremos y tocaron por decirlo de cierta manera “el pecado” en su actividad diaria, hasta que algo o alguien los hizo rectificar, en ocasiones el propio cansancio de una vida de juerga y placeres, sin un sentido claro que los llevase a encontrar una finalidad, pero en este caso, este es un punto a su favor, el retorno a Dios, es una vivencia excepcional que los lleva a la conversión y a encontrar dentro del Magisterio de la Iglesia un lugar especial dentro de los santuarios.

Santos y Santas

Estos hombres santos se convierten en un ejemplo de cómo un hombre puede llevar una vida a placer, convertirse y alcanzar a Dios. Este proceso le otorga al hombre creyente una fe y una seguridad extrema, porque sabe que puede tener tiempo para todo, es decir, que su adolescencia, juventud madura podrá llevar extremos, pero al final de su vida el arrepentimiento le otorgará la santidad. De esta manera la personalidad del hombre se afianza en la seguridad y en el poder. En cambio, la mujer Santa es aquella doncella, casta, pura, virgen, llena de pudor que está dispuesta a guardar recato, a servir, a ser sensible, a orar y a estar a las disponibilidad del otro día y noche, tapando su cuerpo porque se sabe o mejor dicho porque la han hecho sentir pecadora, por eso aleja su cuerpo de ella misma. La imagen de la Santa es el prototipo de mujer que el Magisterio de la Iglesia se crea para su propio beneficio, la mujer frente a la imagen de una Santa se sabe pecadora, deja de percibirse también como hembra, con deseos y pasiones animales e instintos, se asume sumisa porque así lo quiere Dios y se vuelve  obediente y servicial, además de culpable si en algún momento llega a disfrutar de su sexualidad.

A través de la imagen de los Santos también se crea la personalidad de los Sacerdotes y religiosas. El Sacerdote puede arreglarse, usar buena ropa, verse atractivo, gastar tiempo y dinero en su arreglo personal, es más, verse viril es parte de su atractivo y responsabilidad frente al creyente a diferencia de la mujer religiosa quien tiene que esconder su feminidad, dejar de verse atractiva porque serlo es una ofensa e irresponsabilidad frente a quién cree, la mujer que se dedica a Dios no puede tener una voz propio sino asumir lo que los demás quieren de ella, no puede detenerse a reflexionar en sí misma y sobre todo no puede alcanzar un intelecto alto que la lleve a tener mayor conocimiento que el hombre, porque esto le abriría sus percepciones y la haría libre.

Todo esto, ¿tiene algún sentido teológico?

No, tiene un gran sentido patriarcal, donde  la Iglesia muestra su ideología de poder  frente a la Mujer a quién le tiene miedo, es por eso que la denigra y la sobaja, porque es mejor protegerse desde el principio, por eso las mujeres son desde pequeñas educadas para sentirse culpables, siempre se dice que Eva causo el mal y en consecuencia todas las mujeres  debemos de pagar por ello, pero porque no se nos enseña la vida de Lilith, aquella primera mujer señalada por el Talmud que se negó a obedecer o porque no se muestra el valor que los gnósticos le otorgan a Eva al nombrarla madre del libre albedrío, porque se nos muestran mujeres santas que lo son a causa de la obediencia frente a la santidad varonil ocasionada por la rebeldía.

santa-teresa-de-avilaDentro de este panorama hay  un Santo y una Santa que sin pretender serlo perturbaron el inconsciente del Magisterio en cuanto a la sexualidad: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, ellos, a través de encuentros místicos, profundizaron en su propio sentir, enfrentando y conociendo a Dios en su propia carne.  El Misticismo tiene su profundidad teológica en la “carne”. La Teología Mística comprende que la vida de Dios en la vida del ser humano fue a través de un acto sexual y tiene como foco y parte del encuentro engendrar a Dios en la propia piel y en la propia alma porque ese es el sentido  – para mí- de la Encarnación de Dios en la vida del ser humano. Esa es la segunda venida de Cristo, el sentido de la Parusía,  el sentido epifánico es decir,  la manifestación de Dios.

San Juan de la cruz con su “Noche Oscura”, Santa Teresa de Jesús con sus “Moradas”, en estos textos cada uno habla de un encuentro con Dios desde lo más humano, desde lo más simple y complicado, desde la verdad.

Pero, es claro que la vida de estos Santos no es tan cercana al creyente común, Santa Teresa y San Juan de la Cruz son Santos “de estudio”, en parte porque al Magisterio no le conviene presentar la libertad con la cual lucharon por sus ideales y la libertad que los llevó a percibir a Dios a través de todo lo que son en sí mismos, sexualidad y espiritualidad. Por otra parte también es porque el creyente no se siente identificado con la libertad corporal y espiritual, no porque no lo desea sino porque ha sido educado para no identificarse con su humanidad, la santidad ha sido utilizada para manejar al creyente y adormecerlo.

santos-catolicosEl creyente se siente identificado con él y la Santo-Santa que justifica su represión y su sometimiento, no con aquellos que le enseñan la libertad y que los libera, porque son sentimientos desconocidos, incluso emociones que los hacen perturbarse, el creyente sigue a aquel Santo-Santa que lo lleva a hincarse a no enfrentarse a su vida, aquél que tiene que solucionarle sus conflictos a través de un paternalismo que lo lleva a desconocerse de lo que es, pero este santo(a) tendría que ser aquél o aquella que lo llevara a enfrentarse a sí mismo y  a tener valor, pero ante este enfrentamiento el creyente se encuentra sólo, la Iglesia se aleja y no se propone regenerar  o crear esta confianza en el creyente quien por un lado necesita peque y se sienta pecador porque de esta manera es una presa fiel y fácil para someter a través de la culpa, y al ser obediente  sus instintos se adormecerán y será un esclavo satisfecho de serlo.

La imagen del Santo y de la Santa es la imagen perfecta que toma el creyente para justificarse y desaparecer de sí mismo, pero al otro extremo se encuentra aquel que dice ser ateo y que para justificar sus excesos expone que va en contra de la santidad, pero ¿qué significa ir en contra de la santidad? El hombre y la mujer creyente y no creyente manifiestan su sexualidad a través de este vocablo como guía, así o se es muy santa o se es muy puta o se es un santo o se es un hereje.

Pero ante todo, es muy claro que las imágenes justifican, someten y fortalecen al creyente, también liberan como lo son aquellas que exponen el éxtasis de Santa Teresa, donde el culmen de Dios lo encuentran en un acto parecido al orgasmo.

santosLa imagen antigua de los santos y santas mostraba una realidad utópica donde pocos podían llegar y donde se mostraba que el ser humano aún era capaz de reflexionar, meditar y sobre todo morir por un ideal, el santo y santa antiguos eran hombres que realmente luchaban por lo que querían más allá de querer tener una imagen propia dentro de la Iglesia la cual no era concebida como lo es ahora y de una manera jerárquica y con intereses propios, en cambio la imagen de la santidad de la posmodernidad es una imagen que tiene un trasfondo oculto, que tiene un porqué como lo llegan a tener todas las decisiones de poder que crea el Estado, la Iglesia al pertenecer a uno de los tres principales Estados utiliza herramientas “inocentes” para tener de las manos al creyente, para no reprimirlo así las imágenes de los santos y santas son mostradas atrozmente y con la crueldad con la cual fueron asesinados, eso es lo que impera la primer visión, la mirada del creyente frente al rostro sufriente, frente al rostro del se redimió con el tiempo y de la Santa que obedece por amor a Dios, pero no muestran la verdadera cara de aquel que murió por defender sus creencias, de aquél que prefiero morir antes que someterse porque en la obediencia no iba a encontrar la libertad, ni muestran el encuentro del cuerpo con el éxtasis que provoca el verdadero encuentro con Dios.

CONCLUSIÓN.

De esta manera y en conclusión puedo decir que la imagen antropológica del creyente frente a la imagen que veneran de los Santos y Santas no será verdadera ni podrá crear una verdadera santidad mientras el Magisterio de la Iglesia no demuestre realmente que la rebeldía fue la que los hice penetrar en la revelación de Dios, porque así como Jesús se rebeló ante la autoridad judía de igual manera cada Santo y Santa se contrapusieron al sometimiento y a aceptar razones que no eran justas para ellos y ellas.

La Santidad se encontrará en la gracia que llegue a cada ser humano a través de reconocerse un hombre y mujer libre capaz de percibirse en todo lo que es, particularmente en sus instintos siendo lo principal su relación con su  sexualidad, porque es esta la que al ser liberada de toda culpa le dará un verdadero encuentro con lo que es y con su dignida, le otorgará un conocimiento completo de lo que es otorgándole la fuerza para luchar y enaltecer su Imagen y Semejanza con un Dios que se hizo carne y que valoró a tal grado la sexualidad en unión con la espiritualidad que lo llevó a engendrarse y no a crearse.

Martha Leticia Martínez de León… Silencio

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BIBLIOGRAFÍA.

  1. Cohn –Sherbok Dan. Breve Enciclopedia del Judaísmo. Madrid, Ed. ISTMO. 2003. 249 pág.
  2. Fauré Christine. Enciclopedia Histórica y política de las mujeres: Europa y América.  Francia. Ed. Akal. 1997. 890 pág.
  3. ENCICLOPEDIA ETIMOLOGÍAS BIBLICAS Y TEOLOGICAS. Madrid. Ed. Herder. 2000. 500 pág.
  4. DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA.
  5. ENCICLOPEDIA DE SANTOS. México. Ed. San Pablo. 1998. 320 pág.

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