EL CUERPO: ¿TEMPLO DE DIOS, CÁRCEL DEL ALMA O UN PRETEXTO PARA EL SOMETIMIENTO Y LA SUMISIÓN?

EL CUERPO: ¿TEMPLO DE DIOS, CÁRCEL DEL ALMA O UN PRETEXTO PARA EL SOMETIMIENTO Y LA SUMISIÓN?

Martha Leticia Martínez de León

pareja_desnudaEtimológicamente, el vocablo “cuerpo” viene del latín corpus y se refiere a la figura humana, particularmente el tronco y a un conjunto de sistemas independientes que juntos forman uno principal, pero estos no se refieren únicamente a los que nos hacen  vivir, sino a los sistemas de pensamiento, creencias  y a un sistema que hace al ser humano ser una triada en sí mismo: cuerpo, alma y espíritu.

El cuerpo, principalmente es todo objeto material independiente de nosotros y que  habita en un espacio, también es lo que da extensión y masa al humano quien está formado por espíritu y alma, pero esta triada no es aceptada como una totalidad en si misma. Para los griegos, la Patrística y la Época Medieval el cuerpo era visto desde dos perspectivas

1-     Como un elemento del humano

2-     Como una expresión entre dos principios (Aristóteles interpretado por Santo Tomás).

El cuerpo, para muchos era una mezcla de los elementos (agua, tierra, aire y fuego), para otros, como Pitágoras, el ser humano tiene dos formas distintas que se vislumbran en la materia que surge de la tierra y en el alma que tiene su procedencia en lo cósmico, de esta manera, el cuerpo se convierte en un lugar donde el alma llegará para poder alcanzar la muerte.

Pero llega Platón, con un pensamiento donde expone que el cuerpo y el alma son contrarios, donde el cuerpo es mortal y el alma inmortal, por lo mismo, el cuerpo aferrado a lo terrenal tiene deseos decadentes que no permiten expander el alma, el cuerpo la aprisiona y la condena a su concupiscencia, frente a este pensamiento llega el de Aristóteles, donde el cuerpo se convierte en un accidente y el alma en el acto, formando unidos una sola sustancia. Para Aristóteles, el cuerpo no es una prisión porque a pesar de ser diferentes al ensamblarse forman un ser.  Desgraciadamente el platonismo venció y dañó la manera de captar la unidad de cuerpo-alma y espíritu, y digo esta palabra, desgraciadamente, porque el pensamiento platónico desarrollado por san Agustín provoca que en el proceso del cristianismo se condene al cuerpo y con ella su sexualidad, como lo veremos más adelante.

DesnudaLa Época Medieval, estuvo impregnada de la ideología platónica, así vinieron mártires, y condenas donde el cuerpo tenía que ser castigado por sentir deseos y pasiones, donde se crearon instrumentos para someter al cuerpo como el silicio donde el falo que proyectaba una erección era castigado con clavos o instrumentos punzantes, de igual manera se interpretaron fundamentalmente palabras del evangelio como “si una parte de tu cuerpo te impide llegar a Dios, córtatela”, lo cual llevó a Orígenes (185-254) a castrarse.

Con Descartes (1596-1650), el cuerpo y el alma vuelven a ser una unión accidental pero que a la vez se complementan a través del pensamiento, es decir, que para René Descartes el alma se encuentra en el yo pienso porque es a través del pensamiento donde el ser humano se percibe como una esencia, pero esto no significa que el cuerpo se ensamble al alma sino que se convierte en un instrumento del alma, ya no una cárcel, es decir, el cuerpo es sólo un objeto que perjudica al alma.

Después vienen  Malebranche, Kant, Schelling, Hegel etc., para ellos, en esta dualidad entra el Espíritu para hacer una triada perfecta, la cual corresponde a la visión que tenían civilizaciones antiguas de sus dioses, así para estos pensadores el espíritu es lo que acerca el cuerpo a la realidad y lo que comunica al cuerpo con el alma.

Pero, ¿por qué todo este delirio de persecución contra el cuerpo?, ¿acaso mi cuerpo no soy yo de la misma manera que mi espíritu soy yo al darme fuerza y al tiempo que mi alma soy yo porque él será al final de la vida lo que la experiencia del cuerpo y del espíritu dejan en ella para llegar a Dios?, pero, ¿dónde queda Dios en todo este desarrollo de pensamientos?

¿El problema de la percepción del cuerpo tendrá que ver con un problema etimológico? Veamos un poco que es el cuerpo para los antiguos hebreos  y para la humanidad que sigue el pensamiento de los evangelistas.

Hombre desnudoEn el hebreo antiguo la palabra cuerpo no existe, la más cercana es el vocablo “basar” que significa “carne”  que vendría siendo un sinónimo de soma “cuerpo” no “sarx” que significa “carne,” a diferencia de este vocablo que tiene que ver con el significado literal, la palabra “basar –carne” hace referencia al cuerpo como persona humana no como un ente creado de tejidos y músculos significado de sarx”, la Biblia de los LXX traduce basar por soma en referencia a aquello que cumple una unidad con “nefes” es decir con el alma, aquello que da vitalidad, no en el sentido de lo contrario al cuerpo.

 Esto significa que para un hebreo el ser humano es una unidad recordando lo dicho en el libro del Génesis (2,7) “Yahvé modeló al hombre con polvo del suelo e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente”,  el cual al morir se divide, así el cuerpo se hace polvo, el alma una con Dios y el espíritu una sombra en el lugar de los muertos.

Es importante decir que para los antiguos, el Sheol, no es un infierno, ya que esta idea es más tardía, el lugar de los muertos es eso, un lugar donde se dirige el espíritu del hombre-mujer que acaba de morir, no es un castigo sino un proceso de vida, es un lugar similar al Xilbaba Maya o al Mictlán. Es hasta el judaísmo primitivo que se da sentido a la Gehena (Geena en hebreo) como un tipo de infierno.

Es tiempo después cuando el pueblo hebreo es desterrado a Babilonia donde surgen algunas ideas sobre la resurrección de la carne, como lo deja ver el libro de Ezequiel 37, 1-14, principalmente cuando dice: “cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de ellas, oh pueblo mío infundiré mi espíritu sobre vosotros y viviréis”. Es con la influencia griega  entre los siglos III-I a.C., que  llegan los primeros juicios sobre el comportamiento del cuerpo y tiempo después se relaciona al cuerpo con la sexualidad y la lujuria.  En el Nuevo Testamento  los evangelistas mencionan al  cuerpo como sinónimo de persona y como cadáver (ptoma), pero para resaltar que la vida del hombre tiene un sentido más allá de lo biológico. Es con san Pablo donde el cuerpo adquiere un sentido sexual, pero a pesar de esto no separa, sino que especifica: “el hombre no posee un cuerpo sino que es cuerpo”, es decir,  que es uno con el alma, por eso el pecado es tan grave porque es un acto cometido por el cuerpo que no sólo lo daña a él sino a toda la persona. Dos siglos después de Cristo, los gnósticos fundamentalizan este concepto y hacen al cuerpo el culpable de todo pecado.

Pero el cuerpo es algo más fuerte que todo lo dicho anteriormente, el cuerpo es el instrumento de nuestra experiencia, donde nuestros sentidos alcanzan y perciben el mundo y donde nuestra alma se expande para encontrar la trascendencia. El alma, el espíritu y el cuerpo son una triada convertida en unidad, una analogía de la Trinidad.

Muestra  Desnudo

Es así como tenemos dos conceptos: el cuerpo como un templo donde Dios se realiza en la persona, donde habla con él, donde invita al hombre a enaltecerse, a comprender su unión divina con su parte humana,  y donde la semejanza, es decir el libre albedrío y el conocimiento se hacen presentes; conceptos que han quedado a un lado a causa del segundo concepto: el cuerpo como una prisión que tanto ha servido a los gobiernos y a la Iglesia para someter.

En la Iglesia católica, san Agustín, es un padre de la Iglesia que se enaltece y al cual se le considera uno de los más grandes teólogos, pero también es un hombre que quizá a causa de su época desarrollo una teología que da muerte a una parte esencial del cristianismo. El cuerpo no puede ser culpable de nada, ni puede ser la causa de la muerte del alma, la Iglesia católica en base al pensamiento agustiniano que cristianizó a Platón ha olvidado que el fundamento central de la teología fundamental es que “Dios se hizo hombre” y esta humanidad en Jesús, no viene separada de lo que cualquier humano vive, porque entonces el adopcionismo, como lo señala Teodoto el curtidor en el año 190 d. C.,  tendría un sentido claro en la vida de Jesús.

La humanidad se crea a través de la sexualidad, y esta se siente a través del cuerpo. El deseo del cuerpo no puede encarcelar al alma, al contrario, lo libera.  La Iglesia tiene como uno de los grandes dogmas la Encarnación, pero crea este dogma a partir de una teología cristiana, y parece intentar borrar que Jesús, María y José  no fueron cristianos sino judíos y para un judío la procreación es una parte fundamental para continuar la creación.  ¿Qué intereses se esconden bajo esta dogmática?

mujer desnuda en la oscuridadSe nos dice que Dios se hizo hombre, que se engendró no se creó, esto es una respuesta tanto a la cultura griega donde Zeus tomaba a la mortal que le gustaba sin aviso, acto que creaba  un semidios y responde también a diversas teologías consideradas como herejías, así el dios cristiano no toma, pregunta a María quien responde con un fiat, es decir un sí, pero  el Espíritu de Dios toma a María a través de José porque si no fuese así, Jesús seria un ser creado  y no engendrado y no sería un hombre, sino un semidios similar a Hércules y convertiría su historia humana en mitología.

Tengo claro que este análisis me lleva al anatema, pero la pregunta clara es por qué algo tan natural y hermoso como el nacimiento de un niño que en este caso fue Jesús es considerado por la Iglesia como un pensamiento prohibido, como algo inaudito, la Iglesia parece querer olvidar que Dios considera al ser humano como su más grande creación y que puso hombre y mujer juntos para que poblaran la tierra, que al encarnarse está divinizando todo lo que en sí mismo lleva la humanidad. Benedicto XVI en su encíclica “Deus carita est” dice: “El hombre es mitad sexualidad, mitad espíritu no puede ser uno, es una mezcla de ambos” ¿entonces, que motivos llevan al magisterio a continuar con ideas irreales?

María, la madre de Jesús fue una mujer judía, que según las costumbres, se desposaban a los 13 -14 años, edad virgen porque era “una mujer verde” es decir, una niña que todavía no tenía su menstruación”. María se desposa con José y lo lógico según la tradición judía es que haya tenido hijos, y según la tradición judía es posible que Jesús se haya casado”, esto no se cuenta en los evangelios porque para la época era algo lógico, los Evangelios narran lo trascendente de la vida de Jesús que fueron sus enseñanzas y estás no pierden su importancia y mensaje si lo dicho anteriormente fuese cierto,  se olvida que la vida de Jesús es una utopía que nos enseña una forma de vida no una religión, que nos enseñó a ser libres y a no callar ante las injusticias y actitudes del Sanedrín y no a agachar la cabeza y a aceptar sin reclamo y reflexión.

Ante esto la pregunta es ¿por qué condenar la unión de dos personas, por qué condenar la sexualidad?, ¿por qué considerar que un acto sexual es sinónimo de pecado?, se hace referencia a este con el primer pecado del hombre, pero el primer pecado del hombre narrado en el segundo capítulo del Génesis no es la lujuria sino la soberbia, porque la humanidad

 Quiere conocer lo que Dios conoce, toman el fruto del árbol del conocimiento, del bien y del mal, entonces se ha condenado al cuerpo a través de una mala interpretación.

La teología, la ciencia que estudia a Dios, es un claro ejemplo de la soberbia del ser humano, todos los teólogos pretendemos estudiar a Dios, su palabra, sus actos, e imponer nuestras ideas, este es el verdadero pecado, no la sexualidad.

La Biblia nos enseña que somos la más grande creación de Dios, que somos divinos,  que nuestra humanidad creada de cuerpo, alma hombre desnudoy espíritu es un lugar donde Dios se establece, donde Dios reposa, por eso debemos de actuar a través de la caridad, de la bondad, del amor, debemos de desechar de nuestro interior todo lo que nos afecte en nuestro desarrollo como personas, la envidia, la ira, etc., porque somos un templo, el lugar donde Dios reposa y guarda silencio para que nos realicemos, el cuerpo como triada es una analogía de la Trinidad, del padre porque fuimos engendrados en el amor de Dios, del Hijo porque compartimos la humanidad y del Espíritu porque buscamos regresar a Dios, el cuerpo nos dignifica y nos hace semejantes a Dios en cuanto a voluntad y  libertad a su imagen porque nos hace divinos.

El cuerpo no puede ser una cárcel como lo declara platón porque las decisiones del hombre se toman en unión con todo lo que el ser humano es en sí mismo.

Con el paso del tiempo el Estado y la Iglesia han tomado la filosofía platónica para  hacer al cuerpo culpable a través de la sexualidad, porque la falta de satisfacción de ésta guarda al humano en una especie de capullo donde sobrevive no vive, un capullo que lo hace sentirse culpable de lo que desea, de lo que siente, el ser humano ha aprendido a sentirse culpable de ser un humano, de sentir, pero esto lo frustra y no le permite desarrollarse, así esta culpa lo adormece y lo convierte en un ser sometido que se reprime, represión que se convertirá en violencia adormecida, así en un momento de guerra, el Estado tendrá un soldado listo para derramar sangre.

La teología católica tiene una gran extensión de ramas de estudio pero estas pueden percibirse de dos maneras las cuales toman el Nuevo Testamento (NT) en relación al Antiguo Testamento, la primera y la más utilizada es la desarrollada por san Agustín tomando el pensamiento de san Pablo y la filosofía platónica, así el humano es culpable de un Pecado Original que tuvo que realizarse porque si no la vida de Cristo no tendría sentido. El NT se apoya en el libro del Génesis y se adjudica al ser humano un pecado que lo juzga, castiga y lo vuelve culpable, pero por otro lado está la visión de Cristo en paralelismo con Job, ambos hombres justos que murieron por la injusticia, donde se pregunta porque un justo sufre cuando el injusto y malvado no.

Ante esto la pregunta es, ¿la vida de Cristo tiene que cobrar sentido en un pecado original, no basta la maldad y la injusticia que se vivía en esa época? ¿Por qué agregar a los sufrimientos del humano una culpa innecesaria, por qué no mostrar la otra parte donde el hombre se refleja en Cristo y este en Job? No sería un mayor beneficio para el ser humano hacerse día a día esta pregunta, ¿por qué el justo sufre? En lugar de condenar los deseos y percepciones  del cuerpo.

Los tres grandes estados de poder,  Gobierno, Iglesia y Ejército han encontrado en el cuerpo y más allá de las reflexiones platónicas, que hacer sentir a una persona culpable es la mejor arma para dominar, separar y adormecer.  Una persona que se siente culpable no puede disfrutar la vida, no permite evaluarse, cuestionarse y mucho menos sentirse, una persona que se desconoce a sí misma, desconoce al otro y por ende se convierte en un instrumento dócil y obediente que buscará todo lo que esté a su alcance para satisfacer su vacío, pero esta insatisfacción provoca violencia porque el hombre busca la fortaleza física que lo distrae y lo aleja de la reflexión interior y en la mujer promueve una culpa por ser hermosa, por su figura, por su voluptuosidad, en ambos casos se les priva de desarrollar plenamente su inteligencia y su libertad. Estos actos no tienen otro fin más que un dominio, porque si no fuese de esta manera el desarrollo de las enseñanzas de Cristo sería la invitación a cuestionarse sobre por qué existe la injusticia y en esta pregunta está implícito el concepto Templo de Dios.

pareja desnudaHagamos un paralelismo Templo de Dios – Cárcel del alma, es claro que si se nos enseñase que somos un Templo de Dios, y que no somos culpables de nada el desarrollo de la vida de la persona seria distinto, la visión de Dios sería otra, y no aquella con la que muchos(as) crecen y por lo  que odian a Dios “No quiero saber nada de Dios, toda mi niñez me sentí culpable, sentí que Dios me iba castigar” esta es una frase que no uno sino infinidad de personas expresan, pero esta frase no sólo es así de simple sino que en realidad frustra en muchos sentidos el desarrollo de una persona, sentir que lo que se desea y siente es cuestión de pecado y por ende de castigo encarcela, aprisiona, así el ser humano es prisionero en sí mismo siendo el custodio más cruel Dios a quien la Iglesia ha puesto en ese lugar no porque así lo sea, en cambio, la persona que crece con una idea de un Dios que creó al hombre a su imagen y semejanza, libre para decidir, un Dios que se hizo  hombre con un cuerpo símbolo de un santuario porque es perfecto, porque ahí se experimenta la vida y la fe y donde no hay culpa, la persona se desarrolla de una manera distinta, no hay temores, no hay miedo sino seguridad. Entonces hacer del cuerpo una cárcel tiene un sentido más allá de lo que Platón y otros grandes pensadores decían. En esta época podemos ver a cientos de peregrinos que se someten a sacrificios, flagelaciones, donde aceptan su miseria porque es parte de la culpa que tenemos, porque compartimos la Cruz y los sufrimientos de Jesús, pero esto es un instrumento de sumisión porque si se enseñase que somos un Templo de Dios, la persona sabría y reaccionaria ante su derecho de vivir con dignidad.

Es claro que el cuerpo no puede ser la cárcel del alma, porque ¿por qué razón Dios se haría hombre, para aprisionarse y después crucificarse? El hecho más claro de que el cuerpo es un Templo sagrado es que Dios se hizo carne, ¿acaso no el Cristianismo es una religión de carne, de cuerpo?, porque si no es así por qué la base central de la Revelación cristiana es la Encarnación.

Dios se engendra en el vientre de una mujer, y se hace hombre, en este acto dignifica a ambos, al hombre y a la mujer, y enseña que no hay separación entre alma, cuerpo y espíritu, así como tampoco hay separación entre emociones, actos y pensamientos. Todo esto que se divide en triadas es un reflejo de la Trinidad y todo esto que es el ser humano en sí mismo es al  mismo tiempo una unidad que no puede separarse.

Yo soy una mujer de religión católica pero que percibe al Cristianismo como una forma de vida, no como una religión, soy una teóloga dogmática, especializada en el pecado original, que ama ser mujer, que goza de su sexualidad y que disfruta de saber que Dios la creó con dignidad, inteligencia, libertad y no con culpa.

En resumen puedo decir que  considerar al cuerpo como una cárcel no sólo hace culpable al hombre sino que convierte a Dios en un verdugo y tira el concepto de imagen y semejanza, en cambio considerar al cuerpo como un Templo de Dios provoca en el interior de cada persona creyente o no creyente un estado de seguridad, de dignidad y de templanza.

Concluiré con  un poema de mi autoría con el cual intento resumir mi tema.

Mi cuerpo se parece al de María

María madre

María esposa

Virgen María.

Su alma no se parece a la mía

mujer lenta,

mujer puta,

mujer lenta

mente

puta.

El vacío de mi vientre no engendra vida y sangra

el vacío de su vientre engendró vida

y una corona de espinas lo desangra.

Busco a su Hijo:

un clavo en la pared detiene su cruz

tres clavos detienen su cuerpo en esa cruz.

Me impregno en su cuerpo

beso sus labios

palpo la perfección de sus ángulos

se lubrican mis muslos

cada clavo es un falo

mi clítoris murmura

la madera endurece mis senos

y me siento virgen-puta

virgen con sangre en vientre vacío

puta de cuatro labios humedecidos;

cierro mis ojos

me rezo

me rozo

Razono mi cuerpo

advierto mi cuerpo

me siento él y cambia a mujer

mujer en cruz

virgen-mujer dando a luz…

y regreso a un cuerpo  no tan virgen

no tan puta

mujer virgen porque los falos no hieren mi vientre

mujer puta porque los clavos me acechan

y el  no pecado me dice

que mi cuerpo se parece al de María:

María madre

maría esposa

virgen María.

 

Martha Leticia Martínez de León… Silencio

silenciodescalzodeagua@gmail.com

facebook: Martha Leticia Martínez de León (Silencio)     

http://erotismo-misticaysilencio.blogspot.mx/

 

Conoce a las personas que periódicamente contribuyen a la construcción del Rincón del Arte y Cultura

 

Anuncios