“Reptil” por Letal

LetalAhí me encontraba yo, callado, confundido, distraído, en una palabra, hambriento de entender la vida…
Fue entonces cuando recordé aquella figura pálida, sombría, delgada, llena de confusión en su mirada.
-Me acerque a ella diciendo – ¿qué sucede, en qué piensas?-
¡En nada, simplemente tenía la mirada fija, con mi mente flotando en el espacio vacío de la realidad! ¿Por qué la pregunta?
A lo cual respondí ¿A caso no escuchabas cuando te hablaba?, estabas como flotando en otro mundo, como confusa, como perdida.

Tras una leve pausa, respondió -No puedo arrancar, ni apartar de mi mente, ni de mi carne, una sensación que llegó flotando en el aire, la cual aspire, me la trague, se hizo parte de mí, y yo parte de ella.

¿A qué te refieres? contesté

–Tengo una sensación, cómo explicarla, es como si llegara a un punto donde siento tener una vida podrida, donde el aliento me asfixia, me contamina, me enferma, me siento vacía como el aire, sin saber cuál será mi siguiente paso y dónde terminaré después de darlo. Mi miedo se vuelve como un fantasma, el cual aparece en el momento menos esperado, recorre mí cuerpo, me sentencia y se vuelve un criminal de mi ser.

Y yo sólo puedo ver mi ansiedad
Hasta cuándo va a parar, a acabar
Me va a matar
Trato de entender la vida
Pero hay algo que me impide continuar
En este absurdo…*

Conforme la escuchaba, logre ver como sus manos se ponían sudorosas, comenzaba a temblar su cuerpo, estaba sudando frío, era un escalofrío lleno de ansiedad, en cada palabra que decía, yo me veía reflejado, me sentía desenmascarado, como si su lenguaje fuera un espía de mi vida.

Creo que todos en algún momento llegamos a tener esa misma sensación, pero ¿cómo explicarla cuando las palabras se vuelven hocico de laberinto en un eterno mundo que muestra desolación?
Sentí la necesidad de ayudar, ¿pero cómo? Si la confusión se había apoderado de mí, descarnando mi alma y exudando mis formas de dolor.

Fue en ese momento que respondí, -también me siento como tú, soy un rehén que busca escapar, mi identidad camina descalza y no deja huella de mí, es como si mi propio amor me haya dejado ausente.

Me levante y le dije -Sabes debo irme, ya es tarde, nos vemos mañana.-

Cuando me retire, sentí que era fácil para la gente que me veía por el camino distinguir mi cuerpo como iba serpenteando sobre la fragilidad de las calles, exudando confusión, arrastrándome entre sus sombras.

Pensaba que a pesar de que existen luces en la ciudad, también existen brumos que van afectando nuestra visión, se vuelven imágenes violentas, desequilibrando nuestra razón, me preguntaba, ¿qué será lo que más afecta nuestra vida, la visión de la realidad que larva nuestros ojos, o las palabras que vomitan falsas esperanzas de una vida llena de dignidad?

Distanciado tiempo, ¿por qué no te siento? Conforme iba recorriendo esa distancia tiempo, mi corazón se aceleraba, cada latido era una puñalada, cada latido era un momento de desolación. Mi mente, me decía: resiste; mi corazón me dice: ¿hasta cuándo?

¡Debo seguir, debo despertar, debo soportar!.

Finalmente y nuevamente en casa, con mi eterna pesadilla interior, en insomnio, en agonía, sintiendo el palpitar del corazón, sintiendo como duerme la razón, como me atrapa, quiere descuartizarme poco a poco, mi mente comienza a dormir me asfixio, me calmo, nuevamente duermo y lloro.

Despierto sin reponerme, me duelen los ojos, caigo, me levanto y caigo nuevamente.

Mira que la vida no es eterna
En cualquier momento nos olvida…**

 

Mientras tanto…

Ella se siente lista, se despierta, le duelen los ojos, se cae, se levanta y se repone, un nuevo día, una nueva lucha, un nuevo sin fin, un nuevo reto, un nuevo aliento, una nueva oportunidad. Resiste, respira y sigue.

Un nuevo día para ambos, nos encontramos y predicamos…

Ella me dijo -Quiero compartir algo contigo, anoche tuve un sueño, en el cual me encontraba envuelta en una tierna canción con susurro de vida; fue como si me diera fuerza y elementos para seguir viviendo y compartir cariño. Fue un nuevo aliento a reunir amor, como si durante el sueño me hubieran operado una parte del corazón y del alma, una segunda llamada a luchar, a vivir y compartir mi humanidad con otras sensibilidades; me siento otra persona, me siento libre de todo lo que me aquejaba-.

Yo le confieso sentirme aún intranquilo…

No puedo conciliar el sueño, me levanté en la noche con una enorme ansiedad; hay una sed de ser en mí. Una rabia incontrolable surge, me vuelvo un fiero animal y después me vuelvo frágil, vulnerable, desarmado, muy indefenso; esa sensación me aplasta y me hiere; me incorporo ya por mecánica, no por ganas, tengo miedo de lo que siento y de lo que veo.

Ella le responde, -debes intentar controlarte, debemos intentarlo, debemos resistir. A partir del sueño que te comentaba sentía como mi mente se habría a campos más abiertos, la libertad de mi imaginario es más amplia, ya no se encuentra tan cuadrada en toda mi perspectiva de la vida, déjame ayudarte con un poco de cariño-.

En la habitación de tu mente
No hay paredes, no hay ventanas
No hay mosaicos, no hay alfombras
No hay puertas…
Tienes colgadas las estrellas y la luna
Te reflejas y no hay espejos…***

 Siento que nadie se atreve a acercarse a mí, es como si al ver mí cuerpo, los apartara, mi semblante los espantara, los ahuyentara, lejos, no sé si sea miedo o lástima, yo mismo no sé lo que se produce en lo profundo de mí ser, es una necesidad de sentir un beso cálido, que me cobije, que me haga sentir seguro, querido, amado, necesario, que acabe con el desierto colapsado que hay en mi interior.

Son pocas las personas de las que siento amor, pero este se desvanece cuando veo las imágenes tortuosas, violentas, pornográficas, sucias, como lastre de la mirada, veo como caen ángeles inocentes en cada parpadeo.

Que tan inhumanos nos hemos vuelto que traficamos con lo más natural y solidario que tenemos, como lo es el amor; lo hemos convertido en la peor de las armas para doblegar conciencias, un arma que ha originado la devastación de culturas, bajo la bandera del amor la gente cae, confía, da todo, hasta su propia vida, ya que con el pretexto del amor y la esperanza, se justifica el odio y el genocidio, se crean falsas expectativas de sobrevivencia.

-Mientras yo estaba hablando, sentía como poco a poco iba exaltándome, comencé a agitarme, a sudar, a temblar, sentí un llanto interno, mi sangre se coagulaba, me atormentaba, me retorcía, iba enmudeciendo. De repente solo corrí, tan fuerte, tan rápido, tan rabioso, tan desesperado, tan alocado.

-¡Espera, regresa…!

Mis oídos no escuchaban, mi mirada se perdía, mi cuerpo se entumecía, ardiendo, quemando, quebrándose.

La gente, me ve, pero ¿a qué huele esa gente?, olor-ardor de espíritu en descomposición…

Ella corriendo detrás de mí.

Yo corriendo detrás del destino.

El destino corriendo detrás de nosotros.

Todos corren, caminan, se deslizan, se arrastran, todos en camino hacia ninguna parte, todos sin excepción danzando en el cráneo del tiempo.

Me detengo, agitado, angustiado, confundido.

Ella sigue mi rastro, mi huella invisible e insegura, pero no encuentra ni siquiera un olor a sangre que la guié.

Relativamente calmado, trato de respirar lo más profundo para relajarme.

Mientras tanto ella sigue mi rastro, mi huella invisible e insegura, pero no encuentra ni siquiera un olor a muerte que la guie.

Poco a poco iba cerrando mis parpados, relajándome, incluso lo que no sucedía en mucho tiempo iba soñando, creando ilusiones, el cuerpo por fin encontraba una confortable estancia que me hacía descansar, el leve viento sopla como arrullo, calmándome y cobijándome, voy durmiendo, voy soñando…

Con un grito ensordecedor, ella llegó hasta mí…

Como siempre, la gente sólo veía, pero no ayudaba, se lamentaba, pero no actuaba, parada, quieta, junta, pero sola, ahí….

Ver en lo alto como abrazaba mi cuerpo, me hizo sentir cariño y amor del más sincero y acogedor, nunca antes experimentado; pero al final de cuentas me dolía verla llorar, hubiera querido abrazarla también, pero…

…Ahí me encontraba yo, callado, confundido, distraído, en una palabra, hambriento de entender lo que fue mi vida…

*Santa Sabina. Miedo.

**Caifanes. La vida no es eterna.

***Jaguares. En la habitación de tu mente.

Letal

Colaborador del Corredor Cultural NarvArte

Conoce a las personas que periódicamente contribuyen a la construcción del Rincón del Arte y Cultura

Anuncios

¿A qué tipo de evento de arte asistes?

Obra de Teatro “Amor de Don Perlimplin con Belisa en su Jardín” en el Corredor Cultural NarvArte

Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín

de Federico García Lorca

Santa Sabina escribió “Entre el deseo y la quietud se atraviesa la piel, el alma en plenitud de luz a la orilla del sol…” Alfonso André dijo “Voy cambiándome de piel dejando atrás, voy guardando lento lo que ya no está, soltar, caída libre, dejarse llevar… Voy bordándome en el pecho tus palabras mi verdad… Voy tirando las mentiras, me quedo con la verdad, ve con calma es el final, saber soltar, dejar atrás, sé que harás falta en mi lugar…” Acorde a las sensaciones, a los sentimientos, a las pasiones, a la verdad, a la mentira, al autoengaño, que son precisamente temas mostrados en la puesta en escena Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, obra de Federico García Lorca envuelta entre la tragedia y la comedia. Perlimplin

Los actores son egresados del Instituto Andrés Soler que por orden de aparición son: Brenda Pliego como Marcolfa y el Duende 1; Davo Mora en el papel de Perlimplín; Harumi Nishizawa caracterizando a Belisa, y Erika Carrillo la Madre y el Duende 2, bajo la dirección de Caín Serrano.

Estos cuatro actores nos muestran e intentan entregar lo mejor de sí mismos en su desenvolvimiento sobre el escenario.

Marcolfa, Perlimplín, Belisa, la Madre de Belisa y los Duendes, dibujaron en el ambiente laberintos y corazones enfrentados y confundidos entre el deseo carnal sin alma de Belisa y el amor profesado de Perlimplín.

El amor atrapado en medio de un antagonismo marcado del cuerpo y el alma, como la lucha del hielo y el fuego, como el bien y el mal, la decadencia y el renacimiento. Un amor ciego y verdadero, y ¿qué más engaña que saber?

Otros temas son la fidelidad, la venganza, el sacrificio, la felicidad, la libertad y el suicidio, todos girando enfrentándose y confundiéndose entre ellos mismos.

2 PerlimplinLos duendes o hadas como les llama el propio Perlimplín nos guían en otro de los temas la moralidad, desnuda las aceptaciones incomprensibles del cincuentón Perlimplín y que con voces y susurros nos hunden en nuestros asientos a trabajar nuestra mente para imaginar que sucede con la vida de los personajes, esas hadas son la conciencia de la propia obra.

Algo que si podría criticar a esta puesta en escena, tiene que ver con la caracterización del protagonista encarnado por Davo Mora, que no importa la época pero un nombre de 50 años no puede ser caracterizado como un anciano incluso en los modismos la lentitud, el habla, las arrugas, creo excedido en este punto.

La escenografía minimalista fue perfectamente cubierta por los actores que con su decidida actuación nos concentran en el desarrollo de la obra, y por ello olvidamos el detalle ambiental.

En grato encontrar organizaciones, instituciones, colectivos y cualquier tipo de organización que dan impulso a la cultura y sus artes, en este caso los apoyos que ofrecen en la producción de ArteOfiuco en colaboración con el Instituto Andrés Soler y el Corredor Cultural NarvArte. También se cuenta con la participación de Erika Carrillo, y Iñigo Valk, Davo en la producción; Caín Serrano en el la dirección, diseño de vestuario y pelucas;Mosiah Infante y Producciones Teatralia y Leonardo Trejo en la realización de vestuario y pelucas, Alejandro Méndez en el diseño de maquillaje, Caín Serrano en diseño escenográfico; Davo Mora y Dave Noir en la realización de escenografía, y Dave Noir en la fotografía y diseño gráfico.

 Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, obra hecha por jóvenes profesionista,  comprometidos con las artes que buscan espacios de participación y de expresión que a veces son limitados en nuestra ciudad.

Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, ambiente del alma ¿En su negación o en su aceptación? Esa decisión es tuya; la debilidad en la voluntad no crean resistencia ante el destino impuesto por los propios protagonistas, y lo trasladan a los espectadores que tienen también decisiones entre el deseo, la pasión, el amor, la ternura, el sacrificio porque ¿qué amor no ha sufrido?, que persona no ha sentido esa forma inhumana que sabemos de ella en las sensaciones llamada amor, y que debilita incluso nuestra moral hasta volvernos locos en un viaje al final de la noche…

Asiste a ésta puesta en escena todos los sábados de agosto a las 19:00 hrs. Teatro Pedro Infante del Instituto Andres Soler Petén Norte No. 45 entre Obrero Mundial y Viaducto Col. Narvarte Delegación Benito Juárez

Letal

Colaborador del

Corredor Cultural Narv-Arte

“Cultura, Arte y Diversión”

Visita nuestra página Corredor Cultural NarvArte